e termina un año más, fue un año diferente, creo que madure bastante, cambie mucho, hice nuevos amigos, pero conserve a los de siempre.
Realmente les tengo que agradecer a los que están siempre, que nunca me dejaron, que siempre me aguantaron, que siempre están para escucharme. Ellos a pesar de todo siempre están, siempre me sacan una sonrisa cuando más lo necesito.
Fue un año bastante duro, muchas cosas cambiaron y tuve que aprender mucho, aprendí a que no todo se puede hacer como yo quiero, y cuando yo quiero, aprendí que tengo que dejar que las cosas pasen, que fluya, aprendí que todo puede cambiar, y que si un día lo tenías todo al día siguiente eso puede ya no estar, aprendí a salir adelante, aprendí que los nunca, nunca se cumplen, y que los para siempre siempre terminan. Aprendí que a veces es mejor guardarme mi opinión, para no herir a los demás, tambien aprendí a querer, a demostrar lo que siento, aprendí que no vale la pena llorar por cosas que no tienen solución o no van a cambiar, aprendí que es mejor intentar salir adelante. Aprendí que no todo es lo que parece.
Este año, como todos, tuvo sus cosas buenas y sus cosas malas.
