Preguntan
sobre vos. Muchos curiosos sienten que debo estar realmente jodida para
escribir tanto sobre una persona que poco a poco (puedo sentirlo) se va
olvidando de mi. Preguntan por el hombre que por fortuna o desgracia es
víctima de mis palabras, de mis llantos y sonrisas. No voy a mentir, ya no eres quien solías ser, pero estoy enamorada de tu esencia,
de esas cosas que no cambian en vos, de tus ojos cuando cabalgan
cansados, esa forma en que me miras, de tus mejillas sonrojándose, de tu
forma de alejarme cuando estas herido, de la forma en que te acercás a
mi cuando ya no lo aguantas más, estoy enamorada de todo lo que sos, lo
malo, lo bueno, tus defectos y tus virtudes. Muchos aseguran que estoy
loca, que me busco a los hombres más complicados, que realmente debería
fijarme que hago mal para que eso sea así. Pero a mi me importa poco y
nada, ellos no saben, no entienden lo que es, cómo me siento cuando
apareces de la nada y no puedo evitar sonreír aun cuando me tuviste
llorando semanas preocupada, casi asfixiada por tu ausencia. Me importa
una mierda si esto esta bien o está mal, es amor. El amor es lo que uno
siente, si lo sientes, es lo que es, si te hace feliz debes luchar por
eso. No necesariamente es blanco o negro. Podemos discutir que esto me
haga bien o mal, pero tampoco es que vivo pendiente de esto. La vida es
tan abarcativa que el amor es solo un cuarto de ella, un cuarto
importante, pero no deja de ser solo una parte. Y cuando digo que estoy
enamorada de vos, me refiero a tu presente, tu pasado y tu futuro. Sin
importar cual sea. Sólo te necesito a vos, lo demás es totalmente
relativo. Tu amor es la primavera que nunca marchita, eres resurrección,
eres vida. Y ni yo, ni vos, ni el maldito mundo puede hacer que eso
cambie. Simplemente es lo que es. Estoy feliz de haberte encontrado, más
allá de que sigas o no en mi vida, tu no has hecho más que salvarme una
y otra vez, de un abismo que yo misma construí. Siempre te querré, el
tiempo es sólo agua escurriéndose comparado con la fuerza de mi cariño
hacia tu persona. Puede que quieras gritarme, odiarme, irte bien lejos,
pero hay cosas que no cambian. Hay cosas que permanecen incluso cuando
ya no están en nuestras vidas. Cosas que van más allá de todo lo posible
e imposible.
La histeria de los hombres me saca de quicio.
Si
le digo que si, le jode que le diga que si. Ahora, si le digo que no,
me manda a la mierda. Esperen, no es todo, quiere una oportunidad, no la
toma. Cuando el quiere, sólo ahí, o puedo decir que si.
Pero andate a cagar!