Pense que se detendría, que al menos el sentimiento se alejaría. Quise odiarte, quise olvidarte, deshacerte entre mis recuerdos, quise dejarme atrás para poder dejarte atrás, me destroze la piel, me caí de las nubes y choqué con el piso más duro. Te quería tanto (por fin puedo hablar en pasado). Tanto que a veces me olvidaba de mi cuando estaba con vos, me dejaba estar, me dejaba querer, me dejaba cuidar. Asumí con el tiempo que me quisiste pero que eso se terminó. Guarde dentro mío todas esas imágenes de nosotros sin soltarnos de la mano para un futuro incierto o quizás para dejarlas en el mismo olvido en que vos me dejaste a mí. No podría olvidarte, no me da el cuero ni al alma entera para pagar el costo de una desición como esa. Pero dejo de quererte, dejo de hacerlo como antes porque duele demasiado saber que quieres a quien no te pertenece, a quien no te corresponde. Ahora somos dos extraños, somos fantasmas de algo que no llegóo a ser, somos culpables de no resistir, de no perseverar. Será por eso que lo perdimos. Será que por eso perdernos significó dejar el triunfo de lado por algo que por ahora, nos mantiene ocupados.
-
-