miércoles, 28 de marzo de 2012

No sé en qué momento caí. Me lo pregunto en demasiadas ocasiones.
¿Qué fue lo que me llevó a esto?
Me perdí en mitad de un camino que no se dirigía a ningún lado o quizás sí, hacia un caos interminable en mi interior que me deja sin aliento alguno.


Quiero hablarte... Quiero volver a aquel tiempo en el que fui feliz pero hubo una ocasión en la que  me dijiste que "nunca hay que tratar de volver a un lugar donde fuiste feliz". 
Es cierto, pienso que de qué serviría.
Quizás de nada o quizás me sentaría bien. Quizás volvería a ser aquella pero, ¿debería ser así? 
Lo dudo, aunque esa idea recorre mi débil y dañada mente sin parar.


Ese tiempo...Era más fácil... Intuía que era un juego que tenía un final, pero nunca pensé que fuera así, convirtiéndonos en dos desconocidos que no intercambian palabra alguna y que si coinciden sus miradas aparentan que no pasa nada, no dicen ya nada... Nuestros labios ya no hablan, ya no besan, ya no susurran palabras... Nuestras manos ya no se rozan, ya no se sienten...


Nunca volveremos a ser los mismos...
Qué triste todo.
Qué triste tú.
Qué triste yo.


No quiero volver a confiar ni en ti, ni en nadie.
No quiero sufrir porque me conozcan y sepan cómo dañarme.