Cuando vienes rezo para que los trenes se equivoquen de estación.
No tengo preconceptos, tomo las cosas como se ven. Puedo mirarte de frente, porque no tengo nada que esconder. No necesito modelos para ser lo que yo quiero ser. No me hables de reglas, creo que se hacen para romper. Nunca digo no puedo sino lo intento me arrepentiré.