Mírame bien me observo en mi cuarto, en este mar de lágrimas con este barco, parto a un lugar donde cambiar mi alma y el viento...
Pensé en dejarlo todo, no puedo más lo siento.
Un día gris miré mi cara blanca en el espejo, notaba como oscurecía y lloraba el reflejo. Grito, desespero en el que espero tanto y nada. Mi lápiz hace un nudo; me dibujo ahorcada.
Cada momento es cada vez mas lento, y es que cuando duele tanto respirar no pasa el tiempo. No pasa nada, sentir se ha vuelto nulo, indago en mi interior en el dolor hoy solo encuentro nudos.
Dudo que se ate con más fuerza mi alma al marcar todo mi cuerpo y levantar mis palmas para rendirme, a estas alturas es más fácil hundirme, por más que lo intenten no saben bien qué decirme para animarme, ya nada puede hacerme sonreír.
Sé que escapar de esta forma es peor que huir. Juro que esto no es lo único que me propuse conseguir.
Todos los fallos que me han hecho caer, siento que no tengo fuerzas ni para poder vencer esta batalla, que me abatalla el corazón.
Sé que haciendo lo que pienso perderé la razón