¿Y
sabes qué es lo que más me duele? Darme cuenta que en realidad, en tu
vida nunca existí, que sólo me decías palabras bonitas para hacerme
sentir bien pero todo era mentira.
Te extraño... Si tan solo tuviera el valor de decírtelo. Sería tan feliz.
Si
la máquina del tiempo existiera, la mayoría de las personas regresarían
a arreglar lo que arruinaron en vez de revivir lo que disfrutaron