Las personas son extrañamente extrañas. Tienen gustos y combinaciones que cada cual se entiende y, actitudes que sacan de quicio a otras. Somos tan diferentes, hay tantas razas, costumbres, usos y hábitos… Me gustaría que todos se cambiaran de país a uno completamente distinto por un día, para, por lo menos, saber la cantidad de sobrevivientes que utilizaron la empatía en vez de la arrogancia y soberbiedad.
