domingo, 29 de julio de 2012


CoLine Mellier
Siempre decimos que las palabras no valen nada si no van acompañadas de los hechos, que si las vemos solas son simples mentiras. Pero yo digo, está bien, no vamos a comparar una palabra con un hecho, son dos cosas totalmente distintas, pero si nosotros ya conocemos bien a esa persona con la cual tengamos este asunto de duda, simplemente no nos va a surgir, porque si sabemos que es sincera, siempre dice la verdad, no siempre vamos a tener que exigirle un hecho para poder creer lo que nos está diciendo. Las mentiras existen, siempre, pero no por eso vamos a tener que dudar de cada palabra que nos digan, yo creo que eso es más ya un acto de confianza hacia esas personas que otra cosa porque si no confiamos, ni mil palabras o miles de hechos van a cambiar el panorama. La clave está en confiar, SIEMPRE.